Sufre mi alma perdida
El dolor de estos dias
Ver caminar mi sombra
Por las tinieblas perdida
El espiritu se encoge
Y se dispara mi instinto
Ya no encuentro camino
Para mi alma perdida
Al demonio e vendido
La eternidad de mi vida
Mis pensamientos se nublan
La inspiracion he perdido
Solo escucho rumores
Que vienen del corazon
Pide a gritos el sabor
de una alegria cualquiera
solo el dolor siente
el alma vendida
me grita de los infiernos
has perdido la vida.
miércoles 20 de febrero de 2008
Marino
Del fondo del mar
Se oye terrible sonido
Son las sirenas
Que pierden al marino
Cerca de las algas
Con su cabello tendido
En el fondo del mar
Grita el marino
Lo llevaron al fondo
Al fondo del mar
Pobre el marino
Nadie escucha sus gritos
Entre olas y espuma
En la orilla una niña
Juega con sirenas
Y sueños perdidos
Ella no escucha al marino
Que pide auxilio
En el fondo del mar
La vida ha perdido
Se oye terrible sonido
Son las sirenas
Que pierden al marino
Cerca de las algas
Con su cabello tendido
En el fondo del mar
Grita el marino
Lo llevaron al fondo
Al fondo del mar
Pobre el marino
Nadie escucha sus gritos
Entre olas y espuma
En la orilla una niña
Juega con sirenas
Y sueños perdidos
Ella no escucha al marino
Que pide auxilio
En el fondo del mar
La vida ha perdido
Utopia: el amor
Cuando el corazón se abre para dar amor lo hace sin pensar. En el amor no hay tiempo para pensar. Todo sucede a gran velocidad. El tiempo parece acelerarse. El amor ha triunfado… ¿puede triunfar el amor?.
Las utopías que el hombre sueña algún día poder alcanzar no dejan de ser eso… utopías. El amor es la gran utopía del hombre y cuando uno cree haber consagrado su sueño, haber hecho realidad esa utopía, se da cuenta que no es así. El corazón que no conoce de pensamientos se quiebra como cristal. El cuerpo se estremece porque no siente eso que “antiguamente” –mientras creía hacer realidad el sueño del amor- sentía.
¿Qué tan importante es el amor? Puedo decir que el amor es el “caliz de vida”… del corazón. Sufre, agoniza y muere si no bebe del cáliz, se marchita si no le llega amor.
Los sueños son del pensamiento lo que el amor del corazón y si llega a hacerse –el sueño- realidad debe el pensamiento buscar un nuevo sueño por el cual vivir. Lo mismo el corazón cuando se da cuenta que no hallo el amor –que esperaba o que sentía haber hallado- debe ponerse en busca de este sentimiento que lo resucite de la muerte
El amor no es un juego, no se puede jugar al amor. Tampoco se puede actuar, solo se siente –o no se siente- pero no se puede esconder. Actuar el amor es vivir practicamente –por no decir seguramente- muerto.
No todos aman de la misma manera y no todos demuestran el amor de igual forma pero todos –sin excepción alguna- sienten el amor, o no. Uno no puede cambiar la forma en que el otro ama, solo puede sentir el amor que le da. Pero, como dije anteriormente, no todos aman de la misma forma –si se me permite hacer este comentario-, yo estoy seguro y convencido de que no todos podemos amar de igual manera.
Si en algún momento de la vida la utopía del amor llegara a hacerse realidad el corazón no tendría otra razón de ser que la de entregarse a ese amor. Pero cuesta entregarse a este sentimiento si el corazón ha sufrido tantas veces por utopías que “decían” ser amor.
Las utopías que el hombre sueña algún día poder alcanzar no dejan de ser eso… utopías. El amor es la gran utopía del hombre y cuando uno cree haber consagrado su sueño, haber hecho realidad esa utopía, se da cuenta que no es así. El corazón que no conoce de pensamientos se quiebra como cristal. El cuerpo se estremece porque no siente eso que “antiguamente” –mientras creía hacer realidad el sueño del amor- sentía.
¿Qué tan importante es el amor? Puedo decir que el amor es el “caliz de vida”… del corazón. Sufre, agoniza y muere si no bebe del cáliz, se marchita si no le llega amor.
Los sueños son del pensamiento lo que el amor del corazón y si llega a hacerse –el sueño- realidad debe el pensamiento buscar un nuevo sueño por el cual vivir. Lo mismo el corazón cuando se da cuenta que no hallo el amor –que esperaba o que sentía haber hallado- debe ponerse en busca de este sentimiento que lo resucite de la muerte
El amor no es un juego, no se puede jugar al amor. Tampoco se puede actuar, solo se siente –o no se siente- pero no se puede esconder. Actuar el amor es vivir practicamente –por no decir seguramente- muerto.
No todos aman de la misma manera y no todos demuestran el amor de igual forma pero todos –sin excepción alguna- sienten el amor, o no. Uno no puede cambiar la forma en que el otro ama, solo puede sentir el amor que le da. Pero, como dije anteriormente, no todos aman de la misma forma –si se me permite hacer este comentario-, yo estoy seguro y convencido de que no todos podemos amar de igual manera.
Si en algún momento de la vida la utopía del amor llegara a hacerse realidad el corazón no tendría otra razón de ser que la de entregarse a ese amor. Pero cuesta entregarse a este sentimiento si el corazón ha sufrido tantas veces por utopías que “decían” ser amor.
Solo un sentimiento
Es una constante que en todos los viajes que realizo los distintos "acentos" se me "peguen". Es decir, voy a Córdoba y retorno hablando cordobés, voy a Salta y retorno hablando salteño y así a todos los lugares que voy. No se porque me pasa esto pero sucede y no lo puedo evitar.
También cada vez que viajo puedo observar que en el interior del país el sentimiento de pertenencia de los habitantes -que no sean de la provincia Buenos Aires- es mayor que el que sentimos los bonaerenses o por lo menos se nota mas. El orgullo que sienten sobre su provincia es gigante. El "amor" que demuestran a su territorio es digno de admiración y produce un cargo de conciencia, por lo menos, en las personas que notamos esta diferencia. Yo quisiera ser o, mejor dicho, sentir lo que ellos sienten pero es cuestión de corazón y los bonaerenses -debemos reconocerlo- poco corazón tenemos.
En las otras veintidós provincias -no cuento a la ciudad autónoma de Buenos Aires- hay un sentimiento de rechazo a los bonaerenses que bien merecido lo tenemos. Digo esto por una cantidad innumerable de causas. De todas formas esto que les comento no es nuevo y se remite a los tiempos de formación de nuestro país -1800 en adelante-.
El egoísmo, como principal causa de todo, nos ha aislado de nuestros hermanos. El intento de centralización -no solo de poder- por parte de los bonaerenses me obliga a remitirme a la eterna lucha entre federales y unitarios, que lejos de ser lo que era, sigue existiendo.
Si los bonaerense -y ahora si los porteños- tomáramos conciencia de que el "odio" -en un sentido restringido de la palabra- que sienten los habitantes del interior por nosotros es pura y exclusivamente "autosembrado" podrimos tratar de solucionarlo. Hay que intentar hermanarnos de forma pura y sentida. Por que como decía José Hernández en su Martín Fierro :
Los hermanos sean unidos,
Porque ésa es la ley primera.
Tengan unión verdadera
En cualquier tiempo que sea-
Porque si entre ellos pelean
Los devoran los de ajuera.
Esta familia que tiene como madre a la Argentina y son las provincias hermanas. No hay mayores ni menores, nacieron todas en un mismo parto. Esto debemos entenderlos los bonaerenses -mas aun los porteños- no hay diferencia entre provincias. Para lograr la unidad es preciso resignar sentimientos de superioridad. No hay superiores ni inferiores todos en igualdad de condiciones. (Me salio medio verso -sin quererlo-). Respetémonos, "tiremos" todos hacia un mismo lugar y seremos gigantes.
También cada vez que viajo puedo observar que en el interior del país el sentimiento de pertenencia de los habitantes -que no sean de la provincia Buenos Aires- es mayor que el que sentimos los bonaerenses o por lo menos se nota mas. El orgullo que sienten sobre su provincia es gigante. El "amor" que demuestran a su territorio es digno de admiración y produce un cargo de conciencia, por lo menos, en las personas que notamos esta diferencia. Yo quisiera ser o, mejor dicho, sentir lo que ellos sienten pero es cuestión de corazón y los bonaerenses -debemos reconocerlo- poco corazón tenemos.
En las otras veintidós provincias -no cuento a la ciudad autónoma de Buenos Aires- hay un sentimiento de rechazo a los bonaerenses que bien merecido lo tenemos. Digo esto por una cantidad innumerable de causas. De todas formas esto que les comento no es nuevo y se remite a los tiempos de formación de nuestro país -1800 en adelante-.
El egoísmo, como principal causa de todo, nos ha aislado de nuestros hermanos. El intento de centralización -no solo de poder- por parte de los bonaerenses me obliga a remitirme a la eterna lucha entre federales y unitarios, que lejos de ser lo que era, sigue existiendo.
Si los bonaerense -y ahora si los porteños- tomáramos conciencia de que el "odio" -en un sentido restringido de la palabra- que sienten los habitantes del interior por nosotros es pura y exclusivamente "autosembrado" podrimos tratar de solucionarlo. Hay que intentar hermanarnos de forma pura y sentida. Por que como decía José Hernández en su Martín Fierro :
Los hermanos sean unidos,
Porque ésa es la ley primera.
Tengan unión verdadera
En cualquier tiempo que sea-
Porque si entre ellos pelean
Los devoran los de ajuera.
Esta familia que tiene como madre a la Argentina y son las provincias hermanas. No hay mayores ni menores, nacieron todas en un mismo parto. Esto debemos entenderlos los bonaerenses -mas aun los porteños- no hay diferencia entre provincias. Para lograr la unidad es preciso resignar sentimientos de superioridad. No hay superiores ni inferiores todos en igualdad de condiciones. (Me salio medio verso -sin quererlo-). Respetémonos, "tiremos" todos hacia un mismo lugar y seremos gigantes.
martes 19 de febrero de 2008
¿Porque el amor es ciego?
Quiero contarles algo que me pasó. Resulta que mientras esperaba que mis hermanos terminen todos sus vales en el parque de diversiones -en Villa Gral. Belgrano, Córdoba, Argentina- me puse a mirar una "obra de títeres" en la plaza frente al parque. Uno de los títeres preguntó al publico: ¿saben porque el amor es ciego? y todos respondimos -sí, le respondimos a un titere- que no. Entonces él nos contó una historia. Yo se las iba a contar pero me han "ganado de mano" y ya ha sido publicada por una escritora amiga. Por esto les paso el link y les recomiendo que si creen en el amor lo lean. Si no creen en él lean la historia para reirse de los "tontos" que si creemos en este sentimiento hermos que es el amor. www.natilu.wordpress.com
Dr. Bernardo A. Houssay
Estimados lectores quisiera compartir con ustedes un hecho que me enorgullece. Debido a los comentarios de un amigo me vi en la obligación –moral- de realizar una pequeña investigación. Remarco que los acontecimientos a continuación desarrollados son todos reales, verdaderos.
Se omite, por ignorancia tal vez, dar a conocer que nuestra ciudad –Rauch, provincia de Buenos Aires- era visitada periódicamente (dos veces por mes) por un premio Nobel, me refiero al Dr. Bernardo A. Houssay.
Este excelentísimo farmacéutico primero –recibido a los diecisiete años- y medico después nació en el año 1887 (10 de abril de ese año) en la ciudad de Buenos Aires. Pasó su infancia en esa ciudad donde sus padres, como muchos otros millones de personas en la República Argentina habían emigrado desde Europa. Como ocurría con la mayoría de los habitantes de esa ciudad en aquellos años, su lengua materna no fue la castellana sino, en su caso, fue la francesa. Aparte de la educación que recibió en el hogar paterno, Bernardo fue enviado, desde los 5 a los 8 años, a escuelas particulares y luego a la primaria del Estado, que finalizó al cumplir 9 años. Era evidentemente un niño precoz. En 1900, los esposos Houssay debieron decidir el futuro de este hijo que, a los trece años, ya era bachiller. Luego realizo los estudios de farmacéutico y mas tarde de medico destacándose por la facilidad con que contaba para rendir sus exámenes y la velocidad con que realizo ambas carreras. En 1907, luego de leer Introduction a l´etude de la médécine experimentale de Claude Bernard, Houssay decidió ser fisiólogo. Esta decisión fue alentada por su maestro el doctor Piñero.
Este joven profesional dedico su vida a la investigación y esta actividad se vio premiada con el premio Nobel (entre otros tantos premios recibidos por él) En octubre de 1947, el Instituto Carolino Médico Quirúrgico de Estocolmo comunicó que otorgaba compartido el Premio Nobel de Fisiología y Medicina a Bernardo Alberto Houssay, por el descubrimiento de que la anterohipófisis regulaba no sólo el crecimiento sino también el metabolismo de los hidratos de carbono, y a los esposos Carl Ferdinand Cori (1896-1984) y Gerty Theresa Radnitz (1896-1957), por los descubrimientos acerca del metabolismo de la glucosa.
La noticia fue recibida con cuidadoso silencio por el gobierno del país. En septiembre de 1946 el Delegado Interventor de la Facultad de Medicina había dispuesto, de oficio, la jubilación de Houssay. Él mismo diría una vez “no deseo estatuas, placas, premios, calles o institutos cuando muera. Mi voluntad es que no se haga nada de eso. Mis esperazas son otras. Deseo que mi país contribuya al adelanto científico y cultural del mundo actual, que tenga artistas, pensadores y científicos que enriquezcan nuestra cultura y cuya obra sea beneficiosa para nuestro país, nuestros compatriotas y la especie humana”.
Bernardo Alberto Houssay falleció el 21 de septiembre de 1971. Merece mención especial un hecho acontecido un año antes En 1970, ya semipostrado, recibió, con gran alegría, la noticia de que habían conferido el premio Nobel a su discípulo Luís Federico Leloir.
Que esta personalidad haya trabajado en nuestra ciudad dando la regencia a una farmacia local, que aun hoy existe, merece el reconocimiento y es necesario darlo a conocer. Porque si hay otras cosas que comparada con esta son mínimas y nos enorgullecen esta debería hacer que el corazón se nos salga del pecho.
Hay hoy en Rauch actas en las que figura la firma de este premio –primer premio Nobel científico en Argentina - y somos pocas personas los que conocemos esto.
Valla, con el mayor de los respetos, este homenaje al Dr. Bernardo Houssay.
Se omite, por ignorancia tal vez, dar a conocer que nuestra ciudad –Rauch, provincia de Buenos Aires- era visitada periódicamente (dos veces por mes) por un premio Nobel, me refiero al Dr. Bernardo A. Houssay.
Este excelentísimo farmacéutico primero –recibido a los diecisiete años- y medico después nació en el año 1887 (10 de abril de ese año) en la ciudad de Buenos Aires. Pasó su infancia en esa ciudad donde sus padres, como muchos otros millones de personas en la República Argentina habían emigrado desde Europa. Como ocurría con la mayoría de los habitantes de esa ciudad en aquellos años, su lengua materna no fue la castellana sino, en su caso, fue la francesa. Aparte de la educación que recibió en el hogar paterno, Bernardo fue enviado, desde los 5 a los 8 años, a escuelas particulares y luego a la primaria del Estado, que finalizó al cumplir 9 años. Era evidentemente un niño precoz. En 1900, los esposos Houssay debieron decidir el futuro de este hijo que, a los trece años, ya era bachiller. Luego realizo los estudios de farmacéutico y mas tarde de medico destacándose por la facilidad con que contaba para rendir sus exámenes y la velocidad con que realizo ambas carreras. En 1907, luego de leer Introduction a l´etude de la médécine experimentale de Claude Bernard, Houssay decidió ser fisiólogo. Esta decisión fue alentada por su maestro el doctor Piñero.
Este joven profesional dedico su vida a la investigación y esta actividad se vio premiada con el premio Nobel (entre otros tantos premios recibidos por él) En octubre de 1947, el Instituto Carolino Médico Quirúrgico de Estocolmo comunicó que otorgaba compartido el Premio Nobel de Fisiología y Medicina a Bernardo Alberto Houssay, por el descubrimiento de que la anterohipófisis regulaba no sólo el crecimiento sino también el metabolismo de los hidratos de carbono, y a los esposos Carl Ferdinand Cori (1896-1984) y Gerty Theresa Radnitz (1896-1957), por los descubrimientos acerca del metabolismo de la glucosa.
La noticia fue recibida con cuidadoso silencio por el gobierno del país. En septiembre de 1946 el Delegado Interventor de la Facultad de Medicina había dispuesto, de oficio, la jubilación de Houssay. Él mismo diría una vez “no deseo estatuas, placas, premios, calles o institutos cuando muera. Mi voluntad es que no se haga nada de eso. Mis esperazas son otras. Deseo que mi país contribuya al adelanto científico y cultural del mundo actual, que tenga artistas, pensadores y científicos que enriquezcan nuestra cultura y cuya obra sea beneficiosa para nuestro país, nuestros compatriotas y la especie humana”.
Bernardo Alberto Houssay falleció el 21 de septiembre de 1971. Merece mención especial un hecho acontecido un año antes En 1970, ya semipostrado, recibió, con gran alegría, la noticia de que habían conferido el premio Nobel a su discípulo Luís Federico Leloir.
Que esta personalidad haya trabajado en nuestra ciudad dando la regencia a una farmacia local, que aun hoy existe, merece el reconocimiento y es necesario darlo a conocer. Porque si hay otras cosas que comparada con esta son mínimas y nos enorgullecen esta debería hacer que el corazón se nos salga del pecho.
Hay hoy en Rauch actas en las que figura la firma de este premio –primer premio Nobel científico en Argentina - y somos pocas personas los que conocemos esto.
Valla, con el mayor de los respetos, este homenaje al Dr. Bernardo Houssay.
¡Oh! Cuba
La convalecencia de la enfermedad que llevó a Fidel Castro a dejar el poder, tras casi medio siglo desde el triunfo de la revolución en 1959, ha estado acompañada durante 19 meses de especulaciones, no pocos rumores y la constante incógnita sobre su estado de salud. Los pro Fidel estan conmosionados, los anti castristas estan ilusionados y el mundo esta con los ojos en Cuba. ¿Que pasara ahora que el lider cubano "ha dejado el poder"?.
"Patria o muerte" dificil eleccion tiene Castro. El deber -segun él- lo obligo a tomar las riendas de ese pais y hoy una enfermedad lo obliga a dejarlo. "Hasta la victoria siempre" se oye entre la multitud y el llanto -algunos de tristeza otros de alegria- recorre las calles de la isla.
El "Che"... que haria en este momento, ¿estaria en Cuba?. No lo se. Solo puedo suponer que los cubanos "exprimiran" esta situacion para sacar de ella lo que mas los beneficie.
Siglo XXI que nos sorprende todo los dias, siempre algo nuevo sucede, esperando que nuestros hermanos centroamericanos sepan lo que tienen que hacer. No dejarse manejar por potencias extranjeras es su deber. No permitir que el "imperialismo" los atropelle, pero tampoco se pueden permitir que nuvamente se inponga un modelo que no tiene mas sustento que una "personalidad".
Comunismo, socialismo, capitalismo, anarquismo, democracia, autoritarismo, etc., son solo nombres, son solo palabras. Pero cualquiera que elijan -"los compañeros"- marcara el comienzo de una nueva etapa en la historia, ya no solo de la isla, ya no solo de Cuba, ni del continente americano, sino una nueva etapa en la historia del mundo.
Ya no es tiempo de revolucion contra un gobierno es tiempo de revolucion interna, de revolucion en el espiritu cubano. Las banderas a alzar son otras. Las ideas a postular tambien son otras. Pero el sentimiento es uno: "patria o muerte", "hasta la victoria siempre", ya no como grito de guerra revolucionario, sino como grito de cambio, de avnce, de progreso. Alli nos encontraremos para estrechar nuestras manos una vez mas, alli donde lleguen los victoriosos, esperaremos los hermanos americanos. Saludamos al pueblo cubano.
El "padre" de la revolucion les ha abierto la jaula... es hora de volar.
"Patria o muerte" dificil eleccion tiene Castro. El deber -segun él- lo obligo a tomar las riendas de ese pais y hoy una enfermedad lo obliga a dejarlo. "Hasta la victoria siempre" se oye entre la multitud y el llanto -algunos de tristeza otros de alegria- recorre las calles de la isla.
El "Che"... que haria en este momento, ¿estaria en Cuba?. No lo se. Solo puedo suponer que los cubanos "exprimiran" esta situacion para sacar de ella lo que mas los beneficie.
Siglo XXI que nos sorprende todo los dias, siempre algo nuevo sucede, esperando que nuestros hermanos centroamericanos sepan lo que tienen que hacer. No dejarse manejar por potencias extranjeras es su deber. No permitir que el "imperialismo" los atropelle, pero tampoco se pueden permitir que nuvamente se inponga un modelo que no tiene mas sustento que una "personalidad".
Comunismo, socialismo, capitalismo, anarquismo, democracia, autoritarismo, etc., son solo nombres, son solo palabras. Pero cualquiera que elijan -"los compañeros"- marcara el comienzo de una nueva etapa en la historia, ya no solo de la isla, ya no solo de Cuba, ni del continente americano, sino una nueva etapa en la historia del mundo.
Ya no es tiempo de revolucion contra un gobierno es tiempo de revolucion interna, de revolucion en el espiritu cubano. Las banderas a alzar son otras. Las ideas a postular tambien son otras. Pero el sentimiento es uno: "patria o muerte", "hasta la victoria siempre", ya no como grito de guerra revolucionario, sino como grito de cambio, de avnce, de progreso. Alli nos encontraremos para estrechar nuestras manos una vez mas, alli donde lleguen los victoriosos, esperaremos los hermanos americanos. Saludamos al pueblo cubano.
El "padre" de la revolucion les ha abierto la jaula... es hora de volar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)